ATALANTA, PIRATERÍA EN EL ÍNDICO

Foto: RECBLAU audiovisuales

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El mar es un paraíso fascinante, pero también esconde zonas oscuras, trampas y peligros que determinan su alma y obligan a tenerle un respeto casi reverencial. Pero el ser humano también ha hecho de las suyas para incrementar los problemas que se pueden generar durante la navegación. Su carácter tantas veces destructivo hizo nacer y crecer una lacra con un origen perdido en el tiempo, pero que, desgraciadamente, permanece muy viva: la piratería. Las historias literarias están muy bien, con las leyendas de Sir Francis Drake o las aventuras por el Caribe, pero al despertar, su realidad puede ser mucho más cruel: hay un punto del planeta, el Océano Índico, donde los piratas han golpeado sin piedad, justo delante de uno de los países más pobres del mundo: Somalia. El año 2009, con el secuestro del pesquero atunero vasco Alakrana y el buque norteamericano Maesk Alabama, descubrimos de la peor manera un problema que se había escapado al radar mediático: el riesgo de las embarcaciones más diversas de caer ante unos enemigos muy peligrosos.

Fuente: Ministerio de Defensa de España

Fuente: Ministerio de Defensa de España

Había que tomar medidas y la Misión Atalanta fue la respuesta: un programa de la Unión Europea en el que han participado durante los últimos 6 años 5.000 soldados de la Armada española. Con un trabajo conjunto por mar y cielo, se han minimizado las operaciones piratas y se ha establecido un corredor de seguridad para garantizar de la mejor manera las rutas por una de las zonas donde el tráfico comercial es intenso.

Ahora, una exposición que se puede ver hasta el 31 de marzo en el Centro de Historia y Cultura Militar de Palma y que lleva por título, precisamente, misión Atalanta, nos permite ser más conscientes de este trabajo de servicio y de ayuda humanitaria. Para saber lo que podemos encontrar allí, profundizar en el operativo de Atalanta y también descubrir qué papel juegan las Fuerzas Armadas en nuestro mar, entrevistamos al capitán de nave y comandante del Sector Naval de Baleares, Roberto Ortiz.

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Programa 25, minuto 6′ >> click aqui’ link=’manually,http://passioperlamar.com/passio-radio/’ linktarget=’_blank’ linkelement=» font_color=» custom_title=» custom_content=» color=» custom_bg=» custom_font=» custom_border=»][/av_icon_box]

¿De que manera resume esta exposición todo lo que significa la misión Atalanta?

La misión Atalanta es una iniciativa del Ministerio de Defensa para dar a conocer esta operación que llevan a cabo las Fuerzas Armadas, principalmente la Armada, que es el principal componente de esta misión, aunque también hay participación del Ejército del Aire. La zona de operaciones está a 6.000 kilómetros de territorio nacional. De esta forma, se quiere dar la oportunidad al ciudadano de conocer lo que hacen las Fuerzas Armadas en beneficio de los intereses de España. Se pueden ver una serie de fotografías, vídeos y paneles informativos donde se explican los orígenes, el desarrollo y la situación actual de la operación.

6.000 kilómetros es mucha distancia, pero lo que suceda en esa zona nos afecta muy directamente, porque está en las inmediaciones del Canal de Suez, que es una de las puertas de entrada del Mediterráneo, ¿verdad?

Fuente: Ministerio de Defensa de España

Fuente: Ministerio de Defensa de España

Efectivamente. Vivimos en un mundo globalizado en el que los intereses de España no se centran en su propio territorio nacional, sino que empiezan mucho más allá. El Océano Índico es una zona de extremado interés a nivel mundial. Las dimensiones y los números de los que se puede hablar allí son enormes: dos terceras partes de la población mundial viven alrededor del Océano Índico, son 66.000 kilómetros de costa, la mitad de las reservas mundiales de petróleo y de gas están en esa zona, es la puerta de comunicación entre Europa y Asia, en el eje Golfo de Adén-Mar Rojo-Canal de Suez circulan alrededor de 30.000 buques al año…. Europa necesita de ese comercio y necesita garantizar la libertad de navegación, de comercio y de tránsito en esas zonas.

¿Cómo se garantiza la seguridad de los buques?

Foto: RECBLAU audiovisuales

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Las operaciones hay que centrarlas en un lugar determinado con unas condiciones determinadas. Las características de la meteorología en la zona del Índico están básicamente regidas por los monzones. Cuando se está fuera de los monzones, son condiciones de mar y viento muy estables, con lo cual los piratas, con pequeñas embarcaciones y sin grandes medios técnicos pueden desplazarse y operar a grandes distancias de costa, ya que la meteorología es muy previsible y las condiciones son muy buenas. Cuando se empezaron a tomar medidas para controlar la piratería y la presencia de las fuerzas occidentales fue mayor y sintieron una presión mayor, utilizaron buques nodriza que eran secuestrados para llegar hasta 1.500 kilómetros de la costa somalí, que es una distancia muy considerable.

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Se va aprendiendo de las lecciones que da el desarrollo de las operaciones. Una medida que es muy efectiva es aumentar la velocidad de los buques, porque cuanto mayor sea su velocidad, más difícil va a ser su abordaje. Los planes de zigzag hacen más previsible el punto de interceptación de la embarcación pirata. Luego hay otras medidas, como la incorporación de vigilancia y seguridad privada, que otorgan a los barcos una capacidad de respuesta inmediata.

El área de operaciones de Atalanta tiene una superficie como la de toda Europa. Por muy intensa que sea la patrulla en las zonas, es fácil que una acción pueda estar a 500 o 600 millas de la unidad de vigilancia más cercano.

¿La misión Atalanta es una fuerza coercitiva o la sola presencia de fragatas ya tiene un efecto disuasorio?

Fuente: Ministerio de Defensa de España

Fuente: Ministerio de Defensa de España

Tiene un carácter preventivo: los piratas no lo tienen tan fácil, saben que hay una vigilancia. Pero, a pesar de ello, las fuerzas han tenido que intervenir activamente, incluso con intercambio de fuego. Yo mencionaría el caso de la rehén francesa que fue rescatada de un esquife pirata que atacó el catamarán en el que viajaba con su marido, lo asesinó, la secuestró… Y hubo una operación en la que fue rescatada, gracias a Dios. Fue un rescate complicado y muy arriesgado. Es decir, que la mera presencia complica las cosas a los piratas, pero en ocasiones hay que actuar.

Usted lleva ya casi 2 años como comandante del Sector Naval en las Islas. ¿Cuál es su balance hasta ahora?

Para mí ha sido de gran satisfacción. Dentro de la labor del Estado en la mar hay muchos actores, cada uno con sus misiones, sus responsabilidades, sus procedimientos,… Lo importante es que haya una buena coordinación entre todos los actores que tienen un papel en la mar. Yo he tenido muy buena relación con todos y esa es una de las funciones más importantes: tener buenas relaciones, conocer a las personas, el trato personal, muchas veces tiene mucha influencia en el desarrollo de los acontecimientos. Aquí ha sido muy fácil, la acogida ha sido fantástica y para mí ha sido un placer volver aquí después de muchos años.

¿Cuántos efectivos tiene la Armada en Baleares?

Como jefe del Sector Naval, dependen de mí la Comandancia de Maó, que tiene también una estación naval allí, la de Palma y la de Ibiza. En Palma tenemos la Estación Naval de Porto Pi como estación de apoyo para escalas de buques. En Porto Pi seremos unos 60 entre militares y civiles, en Maó unos 40 y en Ibiza hay una representación menos, unas 6 personas.

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