Colaboraciones

EL SEXTO SENTIDO

A diferencia del resto de mamíferos que se apañan con los conocidos cinco sentidos, vista, oído, olfato, gusto y tacto los humanos disfrutamos de un sentido extra, el sexto sentido, el sentido común. Desgraciadamente parece ser que en algunos casos se está perdiendo la capacidad de usar este sentido que nos hace distintos, sobre todo en cuanto hablamos del mar, la navegación y la pesca recreativas.

Donde la vista nos muestra un trozo de madera flotando nuestro sentido extra nos permite ver poesía en movimiento al contemplar un pequeño llaut de madera cortando las olas con suavidad y elegancia, integrado en su entorno, formando parte del paisaje. 

160706_bernadialba_passioperlamar_sexto-sentido_01Algo muy parecido pasa al contemplar un apneísta absorto en sus pensamientos, deslizándose
con gracia y elegancia, suavemente mientras desciende hacia el fondo donde, ensimismado,
concentrado, en un silencio absoluto solo interrumpido por los latidos de su propio corazón,
vivirá unas experiencias que están vetadas a la gran mayoría de las personas, es él en un
mundo hostil, distinto, sorprendente, maravilloso… no es extraño que esta experiencia cree
una fuerte adicción.

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 Otras personas por las circunstancias que sean al no poder hacerlo en apnea lo harán
apoyados por artilugios mecánicos, botellas, reguladores, chalecos, hidrodeslizadores, etc.
Verán el mismo entorno, también lo disfrutarán muy intensamente, quizás durante más
tiempo y visitando una zona enormemente mayor, pero habrán perdido aquel plus del
apneísta que solo cuenta con su concentración y sus pulmones que le convierten fugazmente
en uno más de aquel entorno, como una especie más de ser marino.

Nadie empieza sumergiéndose sin más a “X” metros, se empieza con unas aletas y una careta de 160706_bernadialba_passioperlamar_sexto-sentido_02cristal, un tubo respirador y poco más, contemplando las maravillas de este sitio especial
donde las olas mueren al chocar contra las rocas en cualquiera de nuestras calas. Descubren
un mundo nuevo y fascinante; con el tiempo aparecerá el instinto del cazador que muchos
llevamos en nuestros genes y querrá tener un fusil submarino para poder cazar alguno de los
peces que va viendo cada vez con más facilidad al ir asimilando cómo funciona el ecosistema
submarino.

No nos engañemos, sobre el papel todo es muy fácil, la realidad es muy distinta, para la gran
mayoría de los practicantes de la pesca submarina la captura de un pez de más de 2 kg. les
parece un hito casi inalcanzable, las grandes presas, las inmersiones a más de 25 metros están
reservadas a un pequeño grupo de privilegiados con capacidades físicas y mentales muy
especiales.

Desgraciadamente dentro de este pequeño grupo queda otro grupúsculo aún mucho más
160706_bernadialba_passioperlamar_sexto-sentido_03reducido que saca provecho económico de esta actividad, a pesar de estar muy bien regulada
prohibiendo expresamente la venta de las capturas. Son muy pocos, pero sus “hazañas” son
sobradamente conocidas; lo que lleva al legislador a tomar decisiones que nunca van a ser
justas para todos…

Llegados a este punto quisiera apelar al uso de nuestro sexto sentido y para explicarme mejor
voy a plantear unos ejemplos. Si en tierra firme usáramos la misma lógica, la misma vara de
medir que se usa en el mar deberíamos prohibir los vehículos llamados turismos, algunos
conductores van drogados, ciegos por el alcohol, atropellan ciclistas y se dan a la fuga… Si
tanto nos preocupan los fondeos sobre posidonia, por qué no nos preocupamos por las plantas
de tierra firme eliminadas al hacer carreteras, aplastadas en los pàrquings, incendiadas por las
colillas…

Otro ejemplo sería comparar las reservas marinas con el entorno terrestre ¿cómo
reaccionaríamos si se vetara el uso de ciertas carreteras solo a los conductores profesionales,
solo para camiones, autobuses y taxis?

No pretendo levantar polémicas que no llevan a ninguna parte, solo apelar a echar mano más
a menudo de este sentido extra del que disponemos para hacer más fácil la convivencia entre
todos, creo firmemente que es posible; es mucho más rentable educar que pelear; dejemos de
reírles las gracias a quienes cometen las ilegalidades, no consumamos nada que podamos
sospechar que procede de sus capturas, evitemos los restaurantes que creemos que les
compran, hagamos lo que está en nuestras manos, no dejemos todo el trabajo para el
legislador, no convirtamos nuestro mar en zona policial.

Si dejamos de pedir que sean otros los que nos arreglen nuestros problemas perdemos el timón de nuestras vidas, empecemos a hacer las cosas bien cada uno por su lado, la navegación será más gratificante para todos y si alguna norma no nos gusta en vez de quejarnos ayudemos al legislador para mejorarlas, no dejemos que nada nos impida vivir nuestra PASIÓN POR EL MAR.
 

Bernadí Alba,
Presidente A.M.P.R.R (Asociación Mallorquina de pesca recreativa responsable)

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Passió per la Mar es una producción de emisión televisiva que desde sus perfiles en redes sociales y web pretende ser un altavoz de referencia de todo lo que sucede en aguas de nuestras islas Baleares.

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