LAS PRADERAS DE POSIDONIA ESTÁN «EN BUEN ESTADO, AUNQUE NO ÓPTIMO»

Las praderas de posidonia se encuentran en «buen estado, aunque no óptimo» en Baleares, de acuerdo con los resultados del informe de los años 2017-2019 de la Red de Monitorización de Posidonia, un proyecto financiado con el impuesto de turismo sostenible (ITS) que ha consistido en el seguimiento periódico de 39 estaciones fijas repartidas por el archipiélago.

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Los resultados del informe han sido presentados este viernes por el director general de Pesca y Medio Marino, Joan Mercant; el jefe del Servicio de Recursos Marinos, Antoni Grau, y la coordinadora del proyecto Elena Burgos. Se trata de una iniciativa supervisada por la Dirección General de Pesca y Medio Marino de la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente.

«Este seguimiento es importante porque da referencias de la evolución de las praderas de posidonia tan importantes para nosotros», ha señalado el director general de Pesca y Medio Marino, Joan Mercant, quien ha añadido que los resultados del informe «no son excelentes, pero sí que son buenos».

La Red de Monitorización se puso en marcha en 2002 por la Dirección general de Pesca y Medio Marino, pero fue interrumpida en 2012 y recuperada en 2017. En esta última fase del proyecto, se pudieron recuperar los datos y retomar las 36 estaciones establecidas en el primer periodo, se han incorporado tres de nuevo establecimiento y una ha sido perdida.

Mercant ha destacado que el proyecto ha sido posible gracias la implicación voluntaria de varias instituciones, clubes de buceo y grupos de buceadores, cuya tarea ha consistido en medir la densidad de los fajos de posidonia y la cobertura del sustrato disponible.

En el informe se indica que las densidades máximas se detectaron en Son Bou (Menorca) y Cala Lliteres (Mallorca), con valores por encima de 1.100 fajos/m2. Los valores mínimos, de entre 270 y 300 fajos/m2, se dieron en Cala Figuera (Mallorca) y Fornells (Menorca).

En cuanto a la cobertura del sustrato, los valores máximos, entre el 60 y el 70%, se registraron en Son Bou, Tirant (Menorca) y en el Caló de s’Oli (Formentera). Los valores mínimos, entre 10 y 20%, se registraron en Fornells, Cala Sant Esteve, Cala Blanca (Menorca) y en el islote d’en Caragoler (Ibiza).

Las tendencias temporales entre el inicio de la monitorización y la actualidad fueron positivas o estables en la gran mayoría de las estaciones, tanto de la densidad como de la cobertura.

Una de las coordinadoras del proyecto Elena Burgos ha indicado que en el informe se ha catalogado con un estado general de conservación «bueno o muy bueno» en 27 estaciones, «regular» en nueve estaciones y «malo» en tres estaciones. Asimismo, ha resaltado que las praderas más impactadas se encuentran en la isla de Mallorca, sobre todo en la bahía de Palma.

Por otra parte, ha asegurado que la mayoría de las estaciones se encuentran estables o en proceso de recuperación, aumentando gradualmente la densidad de posidonia, mientras que otras han reducido la densidad o cobertura en las últimas décadas. En general, el balance desde el inicio de la Red de Monitorización es de ganancia limpia de densidad y cobertura en las praderas de Baleares.

Burgos ha indicado que las amenazas más recurrentes que pueden afectar las praderas en mal estado y regular son la proximidad a grandes puertos y también los lugares de vertido de aguas residuales a la mar.

En este sentido, ha destacado que los objetivos son monitorizar las estaciones que están en mal estado, así como mirar los efectos de la temperatura del agua.

Durante la elaboración del proyecto también se han detectado algas invasoras en todo el archipiélago. Este ha sido un hecho recurrente en todo el archipiélago, sobre todo de las especies ‘Acrothamnion preissi’ y ‘Caulerpa cylindracea’. La detección de las principales especies de algas invasoras en las estaciones monitorizadas es muy relevante para determinar la expansión de estas especies en el archipiélago y su posible relación con el estado de las praderas.

Además, el proyecto ha puesto de manifiesto que entre 2017 y 2019 no se detectó ningún individuo vivo de nacra. Sin embargo, se encontraron entre 17 y 19 de muertas en un total de 7 estaciones.

Por último, la Red de Monitorización de Posidonia ha registrado la temperatura del agua, a 15 metros de profundidad, en la Reserva Marina de la Isla del Toro. En este punto, se ha detectado que, entre los meses de agosto de 2018 y 2019, el del 2018 fue más cálido que el del 2019, con 1 grado más de media.

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