Miguel Lozano, en los límites del ser humano

Ciento veintidós metros. Es una distancia que supera la longitud de la Seu (Catedral de Palma), la altura de la Estatua de la Libertad o el recorrido de portería a portería en un campo de fútbol de los de primera división. Pero es mucho más si dejamos de lado el plano físico. Es una frontera, no la última, sino siempre la penúltima. La prueba de que los límites del ser humano no están grabados en piedra, sino que esperan una hoja en blanco para ser escritos.

Miguel-Feria-Madrid-300x200Ciento veintidós metros. Imaginaos tener que recorres esta profundidad en un descenso submarino con la respiración contenida. Soportar la presión del agua, la angustia. ¿Cómo es posible y cómo se entrenan cuerpo y mente para alcanzar un reto tan apasionante como temible que define de manera clara la apnea?

Ciento veintidós metros es la cifra que tiene en la cabeza el protagonista de esta entrevista y con la cual se quiere convertir en el recordman absoluto de apnea libre. Por ahora la conquista se ha tenido que aplazar por problemas físicos, pero seguro que Miguel Lozano quiere hacer de 2015 un año memorable.


[av_icon_box icon=’ue800′ font=’entypo-fontello’ position=’left’ title=’¡Escucha Online esta entrevista y las que le acompañan! min. 16′ >> click aqui’ link=’manually,http://ib3tv.com/carta?id=52ee7651-f279-407f-989a-4c64d3c8dc85&type=RADIO’ linktarget=» linkelement=»][/av_icon_box]

PPM: Todo un placer saludar a un maestro mundial de apnea. Miguel, saludos y bienvenido a Passió per la Mar.

ML: Hola, qué tal.

PPM: Ante todo, ¿cómo te encuentras del edema pulmonar que te detectaron durante los entrenamientos en Egipto y que te obligó a cancelar el intento de récord en Bahamas?

ML: Me encuentro bien. En principio fue un pequeño edema pulmonar. A esa profundidad, cualquier movimiento puede hacer que los alveolos se rompan. Por precaución, hemos decidido aplazar la competición, porque asumir un reto por debajo de los 120 metros sin todas las garantías físicas siempre es un riesgo.

PPM: ¿Fue muy duro tomar esta decisión?

ML: Sí, al principio cuesta mucho, porque has entrenado mucho, vas preparado física y mentalmente y has invertido tiempo y dinero. Te quedas con ganas, pero una vez has tomado la decisión crees que es lo más lógico y lo más inteligente y al día siguiente te levantas con la sensación de que has tomado la mejor decisión. Hay que aceptarlo y tirar hacia adelante.

PPM: ¿Qué te dicen los médicos? ¿Había un riesgo importante para tu integridad física?

images (1)ML: Yo ya sabía que seguir la competición no era lo más inteligente, pero te niegas y tratas de buscar una solución, hablas con los médicos y ellos te transmiten la idea clara de que es muy arriesgado para la salud. Para ellos, la mejor decisión es no competir y dejarlo para otro momento. La apnea es un deporte en que los competidores de más alto nivel tienen entre 30 y 45 años. Yo tengo 35 años y me dijeron: no hay ninguna prisa para hacerlo, vayamos con calma y ya lo haremos.

PPM: Tú te veías bien preparado para conseguir este hito, ¿no?

ML: Cuando tienes un problema de este tipo, te planteas qué has hecho mal en los entrenamientos, porque puede ser un problema técnico o una combinación de problemas técnicos y fisiológicos y mentales. Pero creo que más bien ha sido un problema de adaptación fisiológica, porque he tenido menos tiempo de adaptarme a la profundidad por problemas de calendario. Quizá llegué con menos tiempo a nivel de adaptacion fisiológica, pero a nivel técnico y mental estaba preparado. Es como subir al Everest con solo 5 días de adaptación a la altura en el campo base, cuando normalmente se necesita uno o dos meses.

PPM: Tu marca son 117 metros. Eres la tercera persona que más ha bajado en esta modalidad de inmersión libre, que es sin ayuda, ni aletas, ni nada.

ML: El récord mundial está en 121 metros actualmente. Yo bajé 117 metros oficialmente e intenté batir el récord llegando a los 122 metros, pero no lo conseguí. Estas son las marcas a nivel mundial y ahí estamos todos intentando batir el récord, no solo compitiendo entre nosotros, sino con nosotros mismos, y superar los límites del ser humano, pero siempre de una forma lógica y sin correr demasiados riesgos.

PPM: Tenías previsto ir a intentarlo a Bahamas, a una zona que se llama ‘Vertical blue’, que es el paraíso de la apnea, ¿no?

ML: Sí, de hecho fui, en Egipto hice la adaptación de profundidad, sabía que tenía este problema y tenía una semana para recuperar. Pero allí mismo me di cuenta de que no estaba recuperado. Es un ‘blue hole’ que está en Long Island, en las Bahamas, y tiene 202 metros de profundidad y es uno de los mejores lugares del mundo para practicar la apnea profunda, porque está en un lugar protegido, no hay corrientes, está cerca de la costa y hay buena visibilidad los primeros metros.

PPM: ¿Qué peso tiene el aspecto mental en la apnea profunda?

ML: La mente es muy difícil de controlar. Para mí es más una cuestión de entrenamiento específico en el que a medida que nos adaptamos a la profundidad nos vamos adaptando psicológicamente a las barreras y limitaciones mentales. Pero tenemos una desventaja: nuestro cerebro, que está diseñado para sobrevivir y siempre nos da razones para salir de una situación de riesgo. Y lo que hacemos es adaptarnos poco a poco, pero igual que lo hace un principiante. Los mismos problemas que puede tener una persona al bajar 20 metros los tenemos nosotros bajando a 80 o 90 metros. Siempre hay miedos y barreras mentales que se tienen que racionalizar y dejar las emociones a un lado.

PPM: Cuando estás a 115 o 120 metros, ¿cuál es el estado de tu cuerpo y tu mente? ¿Cómo se encuentra uno allá abajo?

imagesML: Hay una mezcla de sensaciones. A nivel fisiológico hay una presión muy elevada, de unas 30 atmósferas, y una adaptación fisiológica que consiste en que emigra toda la sangre de las extremidades a la caja torácica. Yo lo que siento es una cierta presión en las piernas y los brazos, noto que tengo una bradicardia muy fuerte, es decir, un ritmo cardíaco muy bajo, entre 10 y 12 pulsaciones por minuto.

PPM: ¿Hemos escuchado bien? ¿10 o 12 pulsaciones por minuto?

ML: Sí. No es que seamos extraterrestres, es que la sangre se dirige de las extremidades a los pulmones y el corazón y está la sangre tan concentrada que el ritmo cardíaco baja mucho porque no tiene que latir con tanta fuerza. Así es como el cuerpo se adapta a un entorno que no es el suyo para tratar de sobrevivir a esta situación.

PPM: Es sorprendente, porque de Indurain se decía que tenía el ritmo cardíaco muy bajo y se hablaba de unas 50 pulsaciones por minuto.

ML: Sí, seguramente si bajáramos a Indurain a 100 metros tendría un ritmo cardíaco aún más bajo que nosotros. Para los fisiólogos que no están acostumbrados a la medicina hiperbárica, es algo muy sorprendente, pero para quienes están acostumbrados a la fisiología de la apnea es relativamente normal. Obviamente, cada apneísta tiene sus características fisiológicas y cuanto más te adaptas, mejor, porque conservas más el oxígeno.

PPM: Miguel Lozano, un placer hablar contigo. Esperamos que logres batir el récord del mundo y cuando lo consigas vuelvas a pasar por los micrófonos de Passió per la Mar.

Passió per la Mar es una producción de emisión televisiva y radiofónica que desde sus perfiles en redes sociales y web pretende ser un altavoz de referencia de todo lo que sucede en aguas de nuestras islas Baleares. Embárcate con nosotros todos los viernes desde Canal 4 Radio y TV

Copyright © 2019 Passió Per la Mar by RECBLAU audiovisuales

To Top