ARMADA

RESPIRACIÓN Y CONSUMO – ¿CUÁNTO AIRE TE QUEDA?

¿Cuánto aire te ha quedado? Esta es la típica pregunta de los buceadores noveles y no tan noveles al terminar una inmersión, como si al que consume mucho lo tengamos que tachar de mal buceador y al que consume poco como Poseidón de los mares. No estamos en una competición para saber a quién le dura más la botella, eso depende de muchos factores y no siempre de la capacidad técnica del buceador.

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Siempre partimos de la idea que nosotros somos buceadores deportivos, y como tales, nuestras inmersiones son de placer, por ello, el consumo de aire solo debe preocuparnos, me refiero durante la inmersión, a que podamos finalizar la misma en las proximidades del punto de salida, ya sea embarcación o punto de la costa, habiendo realizado las paradas de descompresión si las 161116_jppradillo_passioperlamar_01hubiera, la parada de seguridad y dejando un remanente para imprevistos finales.

Durante la inmersión no debemos estar preocupados por nuestra respiración, salvo para detectar posibles problemas que luego expondré. Nuestro ritmo respiratorio debe ser pausado y
natural, es decir, tal y como lo hacemos en la superficie
, nuestro cuerpo va acomodando la respiración a las necesidades que él siente. Algunos buceadores tienden a aguantar la respiración, con la falsa idea de prolongar la duración de la botella, cuando lo que conseguimos es una fatiga que nos aumenta el consumo, si no pruébalo ahora, aguanta la respiración hasta que termines de leer este párrafo y luego hablamos….

AAAAAAAAAAAAAAAA ¡RESPIRA!, ¿notas como el tiempo que has estado de más sin respirar lo has estado de menos en la siguiente ciclo respiratorio?

Volviendo a lo que os ponía al principio del párrafo anterior, cuando buceamos, nuestro ritmo respiratorio nos puede servir para detectar posibles problemas, así, un ritmo rápido es indicación de estrés, cansancio, frío… si detectamos esto, debemos valorar la situación y ver el motivo que nos hace aumentar el ritmo por encima de lo que nosotros consideramos normal y ponerle solución, ya que de lo contrario podríamos caer en el bucle/ciclo del estrés que ya os detallé en un artículo anterior.

Por el otro lado, un ritmo demasiado lento será difícil de detectar, pero sí podemos ser conscientes de sus consecuencias, el dolor de cabeza; la mayoría de las veces que tenemos dolor de cabeza mientras buceamos y/o al salir del agua es por una deficiente ventilación, producida bien por haber realizado un esfuerzo prolongado debajo del agua, como nadar contra corriente, o por mantener la respiración, ambas situaciones producen una acumulación de CO2, cuya primera consecuencia es el dolor de cabeza y aumento del ritmo cardiaco, al detectarlo, nos debemos preguntar las causas y posteriormente realizar varias veces una serie de cortas inspiraciones, seguidas de breves pausas respiratorias y de expiraciones largas y
profundas para eliminar ese exceso de CO2.

¿Qué hacer para reducir el consumo? 

Está claro que en lo referente al consumo de aire hay una serie de factores fisiológicos difíciles de variar, una persona de 120 kg de peso, siempre va a consumir más que una de 60 kg, en igualdad de condiciones, pero hay aspectos técnicos y de equipo que nos ayudarán.

Sin duda lo que más ayuda a reducir el consumo de aire es la economía de movimientos, si no fijaros en los apneistas, hay que ser super eficiente, por eso, normalmente los buceadores veteranos acostumbran a gastar menos aire que los que se inician, y no por tener branquias, como algunos presumen, o los fotógrafos, a pesar de ir cargados con sus equipos, suelen consumir menos ya que se mueven menos que el resto ya que están largos minutos parados buscando la foto perfecta.

En búsqueda de esa eficiencia debemos optimizar nuestro equipo, que nos sea cómodo, que sea hidrodinámico, llevar el lastre apropiado y equilibrado, ni más ni menos. 

161116_jppradillo_passioperlamar_02Durante la inmersión, debemos economizar los movimientos, a provechar el impulso de las aletas, llevando un ritmo lento de aleteo, desplazándonos con lentitud y algo de suma importancia, regular de forma correcta la flotabilidad, hay buceadores que al hinchar poco el chaleco no son conscientes de tener flotabilidad negativa y los ves que constantemente están moviendo las aletas para mantenerse, otros por el contrario o van mal de lastre o llevan el chaleco algo hinchado de más y bucean siempre con la cabeza más baja que el culo, con perdón, debiendo de estar continuamente aleteando para no irse a la superficie.

No debemos ser reacios a hinchar y deshinchar el chaleco cuantas veces haga falta, con esa acción no gastamos aire apreciable, pero nuestra posición en la columna de agua la debemos poder mantener sin necesidad de mover las aletas, esto debemos comprobarlo de vez en cuando, dejando de aletear y verificando que solo con nuestra respiración nos mantenemos estables.

Espero que estos consejos os ayuden a bucear de una forma más segura, por cierto….. ¿Cuánto aire te queda?

Buenas inmersiones, nos vemos en el fondo.

Juan Pablo Pradillo, Colaborador de Passioperlamar.com

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